Agenda del Mar y el Grupo SURA han consolidado una alianza que ha perdurado en el tiempo: una relación de más de 35 años sostenida por la confianza mutua. En un país donde muchos proyectos desaparecen antes de consolidarse, esta historia demuestra que cuando dos organizaciones comparten valores, visión y propósito, el tiempo y el trabajo conjunto generan frutos tangibles y duraderos.
Todo comenzó cuando Nicanor Restrepo Santamaría, entonces presidente de Suramericana, decidió apostar por una organización que apenas nacía y unos temas que en ese momento no eran prioritarios en la agenda: la educación ambiental, la cultura oceánica y la necesidad de acercar a las personas al mar. Ese primer voto de confianza marcó el tono de todo lo que vendría después. Porque SURA no llegó a respaldar una causa ya posicionada, llegó cuando Agenda del Mar todavía era una promesa, una intuición poderosa que apenas comenzaba a tomar forma.
Con el paso de los años, esa confianza inicial se transformó en una historia compartida. Desde los primeros talleres ambientales realizados en 1997, pasando por la producción de materiales educativos, campañas pedagógicas y procesos de sensibilización, hasta los voluntariados más recientes en ecosistemas estratégicos y espacios urbanos, SURA ha estado presente como un aliado real que entiende que el bienestar humano y la salud del planeta son parte de la misma conversación.


Esa coherencia y durabilidad se hace visible año tras año, siendo así como en mayo de 2025, cuando más de 90 voluntarios de la Fundación SURA viajaron a Necoclí y Turbo para participar en el voluntariado Trazar un NosOtros, junto a los Guardianes del Mangle, comunidad que desde 2016 protege el ecosistema de manglar del barrio El Pescador en Turbo Antioquia. Durante cuatro días se realizaron jornadas de limpieza que permitieron recolectar 719 kilos de residuos, además de talleres, mentorías e intervenciones artísticas que fortalecieron el tejido social y reconocieron a la comunidad como protagonista de su propio territorio.
Semanas después, el 8 de junio, Día Mundial de los Océanos, ese mismo compromiso se trasladó al corazón de Medellín. En la estación Suramericana del Metro se llevó a cabo un mural colaborativo junto a estudiantes de la Universidad Pontificia Bolivariana y una jornada de limpieza urbana que recordó una verdad esencial para Agenda del Mar: el océano también se cuida lejos de la costa, desde las ciudades, los barrios y las decisiones cotidianas.


Para María José Ospina, directora de Agenda del Mar, SURA representa “un aliado del alma, una compañía que comparte valores y se compromete genuinamente con el desarrollo armónico de la sociedad”. La frase resume con precisión lo que significa una relación de 35 años: no un vínculo transaccional, sino una alianza construida desde la confianza, la coherencia y el reconocimiento mutuo.
Hoy, más que celebrar una historia compartida, la invitación es a seguir navegando juntos hacia nuevos frentes de colaboración. Agenda del Mar y SURA tienen la oportunidad de ampliar esta alianza con una visión 360 que impulse conversaciones sobre la protección de los corales y fortalezca iniciativas como el Fotoconcurso Agenda del Mar, que sensibiliza a través de la fotografía. También se abren caminos en educación ambiental, voluntariado corporativo, ciencia ciudadana y cultura oceánica. Porque cuando la confianza ya está sembrada, el siguiente paso es hacerla crecer en nuevos territorios de impacto compartido.





