Los mejores apneistas

Millones de años despue? de que los peces salieran del agua para conquistar la tierra, a algunos de ellos les dio por regresar al mar.

Millones de años despueś de que los peces salieran del agua para conquistar la tierra, a algunos de ellos les dio por regresar al mar. Los ancestros comunes de los actuales mamíferos marinos (cetáceos y pinípedos) y las tortugas marinas, seguramente, estimulados por una fuente de alimento muy nutritiva, regresaron al mar progresivamente, hasta convertirse en habitantes permanentes.

Se planteaba un problema, estos antepasados ya tenían pulmones y no podían respirar o captar el oxígeno disuelto en el agua como lo hacen los peces. Entonces, ¿qué hacer para poder vivir cien por ciento en el mar?

Muchas adaptaciones anatómicas y fisiológicas tuvieron que llevarse para poder sobrevivir. Las adaptaciones más sorprendentes y que son las que más nos interesan en este momento son la capacidad para aguantar la respiración (apnea) y para soportar las tremendas presiones, las cuales les permitieron conquistar las grandes profundidades.

Enumeremos algunas de ellas.

  1. Su caja torácica es muy flexible permitiendo el colapso pulmonar, reduciendo la entrada de nitrógeno a los tejidos.
  2. Puede disminuir su metabolismo para conservar oxígeno, reduciendo su ritmo cardíaco de manera dramática.
  3. La mioglobina, una proteína que almacena oxígeno en los músculos, es mucho más abundante que en los mamíferos terrestres, 25 a 30% de almacenamiento vs. 12% en seres humanos.
  4. La sangre oxigenada puede dirigirse solamente hacia el cerebro y a otros órganos esenciales cuando los niveles de oxígeno disminuyen a niveles críticos.

Ahora veamos algunos de los mejores apneistas que podemos encontrar en nuestros océanos.

  1. Foca común (Phoca vitulina)

Este curioso y bello animal puede alcanzar tallas de 1.85 m. y pesar 130 kg. Cada individuo posee un patrón único de manchas oscuras sobre fondo claro o claras sobre fondo oscuro.

Son capaces de bucear por treinta minutos, alcanzando profundidades de 457 m. o más, sin embargo, las inmersiones promedio pueden durar tres minutos a profundidades de alrededor de 20 metros. Incluso, pueden dormir bajo el agua. Su sistema nervioso tiene un mecanismo que se “auto apaga” y les impide respirar cuando no es apropiado.

Hábitat y distribución: pueden pasar varios días en el mar y viajar hasta 50 kilómetros en busca de lugares donde alimentarse. Los sitios de descanso pueden ser costas ásperas y rocosas, playas arenosas. Es la especie más ampliamente distribuida del orden de los pinnípedos.

Estado de conservación: preocupación menor

  1. Cachalote (Physeter macrocephalus)

Es el cetáceo dentado más grande que existe; los machos adultos pueden medir más de 20 m. de longitud y pesar hasta 57000 kg. Se considera el depredador más grande que existe actualmente sobre la faz de la Tierra.

Se cree que son los mamíferos marinos que se sumergen a mayor profundidad, capaces de llegar hasta los 3 km. bajo la superficie y realizar inmersiones de hasta 90 min., aunque, usualmente, descienden a profundidades de 400 m. haciendo inmersiones de 35 minutos de duración.

La característica principal es su enorme cabeza, la cual con frecuencia alcanza un tercio de la longitud del animal. En su interior se encuentra el órgano de espermaceti, una estructura alargada que ocupa la mayor parte del cráneo y que contiene hasta 2000 L. de aceite, que parece jugar un papel importante en el control de la flotabilidad y en la ecolocalización.

Hábitos y distribución: Se distribuye en todos los océanos prefiriendo las zonas templadas y las zonas aledañas a pendientes y cañones submarinos.

Estado de conservación: vulnerable

  1. Zifio o ballenato de Cuvier (Ziphius cavirostris)

Hocico corto en comparación con otras especies de zifios. Puede alcanzar longitudes promedio de más de 6 m. y pesar 3000 kg. Las hembras, ligeramente más grandes, pueden alcanzar los 7 m. de longitud.

El zifio de Cuvier es el mamífero que mayor tiempo puede estar sumergido, llegando a récords de 137 minutos bajo el agua y una profundidad de casi 3000 metros.

Pueden realizar, en promedio, entre tres y cuatro inmersiones seguidas a gran profundidad que intercalan con otras menos profundas (hasta 300 m.) y más cortas (20 minutos).

Su mayor habilidad, en comparación con grandes apneistas, son los tiempos de recuperación tan cortos (solo dos minutos) entre inmersiones. Al parecer, su secreto está en el hecho de tener menos grasa y mayor proporción de músculos, lo que les permite almacenar más oxígeno y minimizar la absorción de nitrógeno.

Hábitos y distribución: Es el zifio de mayor distribución conocida.

Estado de conservación: preocupación menor.

  1. Iguana marina (Amblyrhynchus cristatus)

Al llegar a las islas Galápagos, provenientes de las costas de Sudamérica, las iguanas terrestres encontraron un ambiente hostil, con rocas volcánicas y con muy poco alimento disponible; esto hizo que las iguanas empezaran a sumergirse bajo la superficie donde había una gran cantidad de algas que crecían sobre las rocas.

Poco a poco, estas iguanas terrestres transformaron su anatomía y fisiología para adaptarse a su nuevo entorno. Se convirtieron en excelentes nadadoras, gracias a que su cola de aplanó, la cual mueve de lado a lado en ondulaciones. Claro que su mejor adaptación al buceo fue la de ser capaces de ralentizar de manera drástica su ritmo cardiaco, lo que les permite sumergirse hasta 25 m. y permanecer en apnea, hasta una hora para poder alimentarse. Lo curioso es que esta actividad la hacen exclusivamente los machos adultos; las hembras y las crías se alimentan cuando baja la marea y las algas quedan al descubierto.

Otra de las adaptaciones importantes es haber desarrollado una glándula salífera para excretar sal concentrada en forma de cristales y que luego expulsa por la nariz, estornudando. De esta forma se deshace de las grandes cantidades de sal que ingiere en su dieta casi exclusivamente marina.

Cuando permanecen tanto tiempo en el agua buscando alimento, pueden perder hasta diez grados de temperatura, por eso deben exponerse al sol para calentarse antes y después de las inmersiones.

Hábitat y distribución: descansa en las zonas rocosas, los acantilados y las planicies costeras de las islas. Endémica de las islas Galápagos.

Estado de conservación: Vulnerable

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