Festival del Viento y de las Cometas
Relajada, mágica y bohemia. Los vientos alisios de agosto convierten la emblemática plaza de piedra en un lienzo lleno de cometas gigantes y artesanales. El plan es ir con saco abrigado, un chocolate caliente en mano y quedarse a ver el espectáculo en el cielo con las montañas de fondo.

