Buceo en naufragios, guía para los intrépidos

Bucear en medio de barcos, aviones y hasta tanques de guerra hundidos en las profundidades del océano es una experiencia realmente fascinante.

Bucear en medio de barcos, aviones y hasta tanques de guerra hundidos en las profundidades del océano es una experiencia realmente fascinante. Son verdaderos tesoros sumergidos que guardan incontables secretos del pasado y se han convertido con el paso del tiempo en el hogar de una  inmensidad de especies marinas.

 
En las viejas y retorcidas estructuras de metal y madera se anclan los corales, se esconden los peces y merodean los grandes depredadores. Sin duda, un espectáculo que merece ser explorado, ya sea por curiosidad y deseo de aventura, para saber más sobre la historia humana, para estudiar la vida subacuática o para tomar fotografías impactantes.
 
Aunque es excitante, bucear en estos pecios conlleva ciertos riesgos, ya que presentan baja visibilidad y por lo general son muy profundos. Por lo tanto, se requiere además del equipo y la preparación adecuados, tener un plan detallado y preciso para poder descubrir estos misterios de una manera tranquila y segura.
 
 
Consejos para bucear en pecios
 
Para bucear en pecios siga las siguientes recomendaciones:
  • Antes de entrar en el pecio asegúrese qué tan antiguo y consistente es. Así evitará quedar atrapado en su interior, en caso de un derrumbe. El riesgo es mayor si las estructuras son de madera, pero aún las partes metálicas pueden desprenderse por la corrosión.
  • Averigüe si en la zona existe alguna ley que afecte al buceo en pecios y obedézcala cuando esté buceando.
  • Para entrar en un pecio se necesita el equipo y el entrenamiento adecuado para no desorientarse o quedarse atrapado ya que, por lo general, son muy oscuros y cerrados y la visibilidad puede variar de manera repentina, al igual que sucede en las cavernas.
  • No bucee solo, hágalo acompañado y permanezca junto a su compañero.
  • Siga la regla de tercios en el consumo de aire: un tercio para descender al punto y explorar, otro para regresar al punto de entrada, y el último de reserva para emergencias.
  • Si usted es una persona claustrofóbica y no tiene la preparación adecuada, lo más aconsejable es que se limite a explorar la parte exterior del pecio. Es más seguro y allí también podrá apreciar objetos y partes desprendidas muy interesantes.
  • La técnica de aleteo debe ser empujándose y jalándose, sin mover mucho las aletas, con el fin de no levantar el sedimento acumulado en los pecios.
  • Para evitar arañazos o dañar la vida que crece en los pecios, se recomienda realizar un curso de dominio de la flotabilidad.  
  • Si previamente ha realizado un curso de identificación de peces o naturalista subacuático, la experiencia será mucho más enriquecedora.
  • Lleve una tablilla subacuática para que dibuje un boceto del pecio. Esto le ayudará a investigar la historia del pecio o a asistirse en la navegación.
  • Generalmente en los pecios hay líneas de pescadores que se han quedado atoradas. Por eso es indispensable llevar un cuchillo de buceo o una herramienta filosa que le ayude a escapar de cualquier enredo bajo el agua.
  • Es aconsejable llevar guantes para no cortarse con los bordes afilados de las estructuras de metal, vidrio y madera.
  • Evite el contacto con especies que puedan morder o picar.

  • Utilice una linterna de buceo para apreciar el interior del pecio y percibir los verdaderos colores de la vida que allí se encuentra.
  • Lo mejor para orientarse es un cabo o línea de vida. La brújula no es confiable ya que el metal de la estructura puede interferir con la capacidad de la aguja de señalar el norte.
  • Si por casualidad encuentra algún tipo de arma u explosivo, absténgase de manipularlos.
  • No extraiga ni altere partes u objetos del pecio, pues deben considerarse como un legado de la historia que se debe conservar intacto. Piense en los buzos que vendrán después de usted. Deje el lugar tal cual como lo encontró.
  • Si encuentra algún objeto valioso déjelo en el sitio y reporte el hallazgo a los arqueólogos expertos, quienes lo estudiarán y decidirán si deben extraerlo para llevarlo a un museo.

Por último, como en todas las experiencias de buceo en lugares nuevos, busque asesoría y orientación de alguien que sea conocedor del naufragio. Y si este tipo de buceo es de su interés, reciba entrenamiento de un profesional o instructor cualificado.

En todo caso sea consciente de sus limitaciones técnicas personales y evite riesgos innecesarios. Recuerde que usted bucea por diversión.

 
Los mejores lugares para bucear en pecios
 
–       Providencia: uno de los sitios más atractivos para bucear en esta isla colombiana es conocido como El Planchón. Se trata de un barco que abastecía a los submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial y que se encuentra hundido a menos de 15 m de profundidad. El casco está invertido y  recubierto por variedad de corales. El costado forma un cantil artificial que se puede explorar fácilmente. Por algunas aberturas se puede observar el interior del barco, pero no se puede entrar por motivos de seguridad.
 
–       Islas del Rosario: entre los más de 25 puntos de buceo se destacan los barcos hundidos, convertidos en el hogar de un sinnúmero de corales y peces multicolores. En las aguas poco profundas de los bancos de Salmedina, a solo 20 minutos de navegación desde Cartagena, se encuentran dos buques hundidos que servían de base a un faro.
 
–       Bonaire: el Hilma Hooker es el principal buque naufragado de la isla y uno de los más famosos del Caribe. Se puede bucear desde la orilla. Está prácticamente intacto, con algunos mástiles caídos y apoyados en la arena. Es posible penetrar en las bodegas sin dificultad. Entre la pared de corales y la parte central del navío es común encontrar tarpones descansando. Otro naufragio famoso de Bonaire es el Our Confidence, que yace a 17 m de profundidad y acoge cardúmenes de caranx. En sus maderas se esconden langostas, morenas verdes pintadas, peces trompetas y loros de todos los colores.
 
–       Aruba: para buzos principiantes y avanzados, Aruba ofrece todas las posibilidades e naufragios. Ideal para los menos experimentados es el arrecife Arashi, a solo 10 m de profundidad, en el que abundan corales cerebro y estrella, peces loro y peces ángel. También están llenos de vida los grandes restos del buque tanque Pedernales, hundido por los alemanes. Para los buzos más experimentados se recomiendan El California, localizado en un área de corrientes; el Lago, uno de los pecios más profundos (a 38 m), donde abundan gorgonias, esponjas, grandes anémonas y variedad de peces. Los restos del carguero alemán Antilla, el mayor del Caribe y uno de los más famosos, es ideal para explorar sus interiores debido a sus amplios compartimientos. Está cubierto por gigantescas esponjas tubo y formaciones de coral, con abundantes langostas y peces ángel de cola amarilla.
 
–       Curazao: el carguero The Superior Producer, hundido en 1977, es uno de los grandes naufragios del Caribe. El barco está volteado, con la cámara del timón a 24 m y los restos del casco a 30 m. Meros,barracudas, corales y anémonas lo han convertido en su hogar. A unos cientos de metros hacia el oeste también se hallan los restos de un avión hundido.
 
–       Mar Rojo, Egipto: hundido por bombarderos alemanes en 1941 y descubierto a una profundidad de 30 m por el célebre Jacques Costeau, el pecio Thistlegorm es uno de los más famosos del Mar Rojo. Su parte delantera está casi asentado de forma vertical y su interior, del que se puede entrar y salir con facilidad, está lleno de elementos de guerra, piezas de artillería y hasta motocicletas. Corales blandos, esponjas, peces payaso y muchas otras especies abundan en él.

–       Mar Rojo, Sudán: el carguero Umbria, hundido en 1949 por la propia tripulación italiana para que su arsenal no cayera en manos de los británicos, está considerado como uno de los mejores pecios del mundo. Se destaca por su fácil acceso y su buena visibilidad que permite explorarlo todo por fuera y por dentro. Su casco está casi intacto y cubierto de corales e infinidad de especies de peces.
 
–       Cayos de la Florida, Estados Unidos: en muchos lugares cercanos a la costa de Miami hay más de 50 pecios producidos de manera deliberada para alentar la restauración de los arrecifes. Gracias a ello se puede apreciar una rica biodiversidad representada en corales, peces coloridos, barracudas y meros. En las profundidades de John Pennekamp Coral Reef State Park descansa una famosa estatua de Cristo, de 3 m de altura, hecha en bronce.
 
–       Bahamas: con más de mil puntos de inmersión en todo el archipiélago, el buceo se torna más atractivo gracias a sus pecios. Los piratas escondían sus tesoros en los arrecifes y bancos de arena, por lo que todavía hoy en día son muchos los que exploran las profundidades en busca de posibles galeras antiguas cargadas de tesoros.
 
Fotos: Shutterstock
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