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Al “Explorador del año” le preocupa el Amazonas

Foto: NatGeo
Foto: NatGeo
Fernando Trujillo lleva 37 años trabajando con los delfines grises y rosados del Amazonas. Un día lo llamaron de National Geographic y le dijeron: “Aquí todos estamos de acuerdo en que usted es el Explorador del año”. Hablamos con él.

Desde 2011, National Geographic elige al “Explorador del año” un reconocimiento que se ha convertido en algo así como el Premio Nobel o el Óscar de la conservación. El colombiano Fernando Trujillo, creador de la Fundación Omacha, el pasado 13 de mayo se convirtió en el primer latinoamericano en recibir esta designación.

Según Dalila Caicedo, directora ejecutiva de la Fundación Omacha y amiga de Fernando desde los años de las aulas universitarias, “este es el resultado de más de 30 años de trabajo, no solo con los delfines sino con muchas otras especies de la biodiversidad de Colombia, ya que también trabajamos con manatíes, con armadillos, con nutrias, con algunas aves y mamíferos”.

Sobre las costumbres que tiene Fernando, cuando sale a una de sus expediciones, su esposa, María Isabel Henao, destaca que “con tantos años viajando arma maleta muy inteligentemente, el peso lo lleva en el morral donde carga la cámara y los lentes. Y no le pueden faltar sus bandanas o buff que se pone en la cabeza, así se protege del sol, porque la verdad pocas veces usa gorra. Fernando lleva un equipaje liviano en verdad”.

Días después de conocerse el reconocimiento de National Geographic, cuando ya había decantado las emociones y había podido dimensionar lo que esto significa, hablamos con Fernando Trujillo:

¿Qué enseñanzas le han dejado los delfines?

Son muchas las lecciones que me han dejado. Yo empiezo a los 19 años con una aproximación romántica de querer salvar los delfines rosados del Amazonas, pero a lo largo de más de 30 años me he dado cuenta de que uno necesita construir causas de conservación.

El Amazonas es algo muy grande, pero cuando le pones cara la de un delfín o le pones la cara de un jaguar o le pones la cara de una comunidad indígena puedes construir de una manera mucho más asertiva los procesos de conservación.

¿Cómo le avisaron que habías sido elegido “Explorador del año”?

Yo estaba en mi oficina en Bogotá. Me llegó al celular un mensaje de una persona de National Geographic que nunca me había llamado. Era Alex Moen, Chief Explorer Enfagement Officer. Me dice “¿te puedo llamar, pero por video llamada?” y se me hace más raro todavía.

Cuando ya estamos conectados, me dice: “todos estuvimos revisando y estamos de acuerdo en tu tienes que ser el explorador del año”. Yo colgué y no sabía si me lo había soñado. Al momento otras personas de National Geographic empezaron a escribirme en privado felicitándome, fue una gran sorpresa para mí”.

¿Cuándo asimiló la noticia, qué pensó?

Por supuesto estaba muy emocionado, solo pensé que soy la persona número 14 en ser elegido como “explorador del año”, un reconocimiento que han recibido James Cameron por todo lo que ha hecho con el Titanic, unas educadoras afganas, los científicos que han trabajado por la conservación de los elefantes en África, así que es un honor.

¿Cuál cree que fue el elemento determinante para que National Geographic le diera este honor a usted?

Creo que es básicamente por la constancia, son 37 años de estar trabajando con los delfines y hemos creado figuras de esperanza para la conservación del Amazonas.

El reconocimiento lo hacen National Geographic y Rolex. ¿En qué consiste la alianza de estas dos marcas?

Rolex patrocina y acompaña el proyecto Perpetual planet Amazon expedition. Ya se había hecho antes en el Everest, llevaron 80 científicos al Everest para hacer un diagnóstico muy completo. Luego fue Amazonas, pero enfocado en el agua con mensajes de esperanza.

En diciembre se estrena una película de Disney con este tema, que queremos que tenga una presentación exclusiva en la Cop-16 en Cali.

¿Qué hace que sea tan significativo este reconocimiento de National Geographic?

National Geographic tiene una gran ventaja y es que amplifica la voz de los científicos, les da un altavoz para que a nivel global estos mensajes se escuchen. Por ejemplo, en septiembre voy a llevarme a todo el consejo directivo de National Geographic a Perú, vamos a hacer una travesía en barco de 4 días con ellos, y esperamos que sea muy importante para generar compromisos de mediano y largo plazo.

Foto: Rolex – Jorge Panchoaga

De todos estos años de trabajo en el Amazonas, ¿qué ha sido lo más positivo para usted?

Empecé con delfines, pero me he enamorado de los árboles, de los insectos, los peces, es una fuente de estímulos para provocar el conocimiento. La Amazonía es un maestro para mí.

¿Y lo más frustrante?

El mayor dolor es que, a pesar de todos los esfuerzos, a veces siento que esta batalla la vamos a perder.

¿Por qué?

Nunca habíamos hablado tanto del Amazonas, de la imperiosa necesidad de salvar el Amazonas, de evitar que colapse el Amazonas. Sin embargo, la minería ilegal de oro está contaminando con mercurio la región, yo mismo tengo niveles de mercurio altísimos, soy testigo de ese proceso de contaminación, pareciera que las medidas no son suficientes y no están llegando en el tiempo que se necesitan.

A pesar de los esfuerzos que ha hecho este gobierno, la deforestación creció un 47% el último año, los actores ilícitos están haciendo carreteras alrededor de Chiribiquete, crecen los cultivos de coca… a veces uno se cansa, los tiempos de los gobiernos son distintos a los tiempos de los procesos de conservación, así que este reconocimiento es algo refrescante, que anima a seguir trabajando más duro.

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